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"SEÑORAS…" O CUANDO LO COTIDIANO NOS ARRASTRA A DOCUMENTAR NUESTRA MEMORIA.

Por: Juan José Campos Loredo
Fotos: Carolina Jayme Foyo


"El teatro es una especie de caja de resonancia. 
Nada de lo humano le es ajeno”
José Sanchis Sinisterra





¿Cómo lo cotidiano de tres mujeres “cotidianas”? Esa cotidianidad de miles reflejada en el espacio de tres. Tres mujeres: amas de casa, oficiantes, profesionistas; mujeres esposas, madres, hijas, compañeras de vida de unos, de otras, de ellas mismas, para volverse en sus vivencias de matriz, un espejo de cada ser humano que, en ellas, se reflejan de manera directa, sin cortapisas, sin entretelones, tal cual, como son y como deben ser: sin ambages, sin personajes, personas para percibirnos como personas todos.

“SEÑORAS, una obra con mi mama y sus amigas”, de Sayuri Navarro con trabajo dramaturgista de Darío Álvarez, es una puesta en escena a manera de documental, que se presentó en el Teatro Polivalente del Centro de las Artes de San Luis Potosí los últimos días de junio de 2019, como resultado de la beca FONCA en coinversiones, primera que obtiene la joven directora con una destacada ya trayectoria de siete años en creación con la agrupación potosina Monos Teatro.





La conexión es directa, inmediata: tres mujeres, Mary, Irma y Josefina, se nos presentan en la escena y enseguida lo obvio: no tenemos a actrices de “experiencia” en la escena teatral (lo que sea que se entienda por eso), pero si tenemos a tres mujeres valientes en toda la extensión que este último término implica. Valientes de pararse en un escenario para hablarnos de ellas mismas, de esa EXPERIENCIA que vale y vale bien y mucho: las suyas, esas que se empatan en el acompañamiento de sus días, las vivencias que a pesar de la aparente separación temporal (entre una y otra hay un promedio de 10 años de diferencia), en la hermandad del ser mujer en un país que las abandona y las deja en sus historias sin darles voz.



Por ello la gran relevancia de esta propuesta: la voz de la escena para los sin voz, para los muchos olvidados, pero siempre presentes dentro de nuestro universo cotidiano. Y ellas, las mujeres, las más silenciadas que nunca. Aquí sus voces se amplían, sus modos y formas de lenguaje son identificables para muchos de nosotros: ya la abuela, ya la tía, la madre, la hermana, las muchas mujeres que reconozco (reconocemos), en mi entorno y que no dejan lugar a dudas de lo que mucho nos significan para bien y para mal.





Sayuri Navarro propone desde la indagación en vivo de las “interpretes”. Las cuestiona, les pregunta, les recrea con su propia voz a micrófono abierto y ellas, se dejan llevar en la franca espontaneidad de sus respuestas; ya sobre los hijos, sobre sus orígenes, sobre su presente, el futuro que nunca deja de pensarse, pero que se abre con infinitas posibilidades. Accionistas de sus propias vivencias, ejecutan éstas abriendo su memoria y en ocasiones, abriendo las heridas que la vida misma les deja y que nos brindan con suma generosidad. 





“SEÑORAS, una obra con mi mamá y sus amigas”, la voz de tres, que son la voz de una, la voz de muchas, de muchos, porque en el fondo, todos vivimos en la cotidianidad que nos envuelve, nos lleva, nos pierde…y nos hace ganar mucho, para deleitarnos de nuestras propias victorias conquistadas, para invitarnos a ser valientes. Valientes ellas, valientes nosotros mismos.



Un proyecto escénico entrañable cocinado por 18 meses que, sin duda, es el ejercicio más poderoso e interesante del teatro potosino en lo que va de este 2019 y uno de los más relevantes de nuestra escena sanluisina. Imperdible cada vez que pueda volver a presentarse.

Proyecto ¿Dónde estarán nuestros tiempos? *
Dirección: Sayuri Navarro
Dramaturgista: Darío Álvarez
Compañía: Monos Teatro
Señoras: Mary Leyva, Irma Téllez y Josefina Rivera.
Iluminación: Laura Martínez
Fotografía y vídeo: Joaquín O. Loustaunau y Pablo Melgoza Navarro
Diseño visual: Caín Coronado.
Diseño sonoro: Sayuri Navarro.
Con textos de Mary Leyva, Josefina Rivera, Irma Téllez, Sayuri Navarro, María Auxiliadora Álvarez, Jenny Londoño y Julia de Burgos.

*Proyecto apoyado por Fondo Nacional para la Cultura y las Artes 2018


Gracias por visitar: www.facebook.com/lumenflujocultural


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“EL INUSITADO ROMANCE DE PETRECK BOLL…O EL LADO OLVIDADO DE CADA UNO DE NOSOTROS”


Por @juanjosecamposL
juanjosecamposloredo1@gmail.com
“A partir de cierto punto no hay retorno.
Ese es el punto que hay que alcanzar”.
Franz Kafka


¿Cuántas preguntas puede realizarse un hombre en la parca soledad de una oficina? ¿Cuántos deseos que se omiten?; y ¿si ese hombre- aparte- está solo y con su presencia anodina, sin aparente sentido por el estar, vive en la discordante monotonía de la vida rutinaria? Ahí, las posibilidades de que la nada construya más allá de lo innimaginable, de lo que anima el casi imperceptible tecleo de un telégrafo; y a partir de ahí, el abrir las ventanas para esas percepciones que surgen de nuestros más anhelados y ya olvidados deseos. Así la vida ocasionalmente. Así la presencia de las cosas. Así la vida y la nada de Petreck Boll, personaje que conocimos en el cuarto día del 14º. Festival de Monólogos “Teatro a una sola voz” en el Teatro Polivalente del Centro de las Artes de San Luis Potosí en el marco de la presentación de la obra “Ik dietrick fon, el inusitado romance de Petreck Boll”

Petreck (interpretado por Martín Tadeo Zapata, hijo del dramaturgo, director y también actor, Martin Zapata, creador de esta pieza), es un hombre que dice mucho (literal) y dice tan poco (también literal). Sombrío, de cierta parquedad, en trabajo anodino como tantos que pueden haber (aquí él, en una antigua oficina de telégrafos), ve pasar sus días en la infame opresión de esa labor de ambiente kafkiano – citando quizá el lugar común- donde como a Joseph “K”, la vigilancia y seguimiento del opresor sistema laboral, lo mantiene en un constante movimiento entre el hacer y- paradójicamente- el ya no hacer nada. Vendrá de manera inesperada Zarah, esa “hermosa” mujer que le brindará color a su vida y una ilusión que lo desmarcará de la agobiante rutina de cada día.

El maestro Martín Zapata (Premio Juan  Ruiz de Alarcón 2018), muestra un trabajo metódico con un trazo escénico finamente diseñado dentro de su espacio totalmente minimalista. Solo una silla. Y solo la presencia de un actor. Esos artilugios que pueden configurar de manera contradictoria el “sujeto” (Petreck), el  “espacio vacío” (¿?) y un “objeto” (la simplicidad de “la silla”), dan línea para que este actor desarrolle en progresivo, este “insólito romance”, donde podemos disfrutar paradójicamente con lo dicho anteriormente, de la creación de personajes disímbolos, desde aquellos que son parte de su cotidianidad, como de aquellos con los que se irá encontrando. En un bagaje de recursos vocales y corporales, cuyo sumo cuidado en su diseño, elaboración y ejecución se vuelve por momentos fascinante, Zapata nos permite, en conjunción con Martín Tadeo, el disfrute de una historia que se va tejiendo lenta, meticulosamente, “a punta de cincel”, con el uso de dos lenguas, que conviven en franco equilibrio para llevarnos de paseo, por esos senderos lingüísticos cuya fluidez nos adentra en ese misterio que cocina un ambiente de soledad compartida.

Por momentos sentimos que no existimos. Que el actor cuenta su historia ajeno a nosotros. No pudiera quizá decirse que sea esto un defecto o un  acierto. Simplemente sucede. Así se da. Y en ello, se logra una extraña comunión entre quien narra y quien solo observa  esta danza actoral de situaciones, donde ese final- quizá, si, quizá- posiblemente más que previsible (pero no por ello desdeñable), nos hace esbozar una sonrisa, nerviosa, incrédula, donde llegar supuso perfilar un viaje de conexiones con esa soledad de un tal Petreck, ese apocado y "olvidable"  oficinista, cuya vida, como la de tantos, se pierde en la locura cotidiana del entresueño y la vigilancia del amor que, espejismo propio de la irrealidad, llega y se fuga (así en él, así en quienes observamos, finalmente espejeados), entre las líneas de ese personaje gris que refleja la inconsistencia vana de cada uno de nosotros.


MARTÍN ZAPATA
Dramaturgo, director y actor (1956).
Premio Juan Ruiz de Alarcón 2018. Realizó estudios teatrales en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM, Centro de Formación y Producción Teatral y en El Foro Teatro Contemporáneo. Estudió la Maestría en Literatura Mexicana en el Instituto de Investigaciones Lingüísticas y Literarias de la U.V.
Con sus obras y espectáculos –ya sea como director, dramaturgo o actor- ha participado en festivales, giras y temporadas en la mayor parte del país y américa del norte.
Ha recibido premios como director y dramaturgo y sus obras se encuentran publicadas en diferentes editoriales. Ganó la beca del FONCA y el PECDA Veracruz en diversas ocasiones.
Actualmente es miembro del  Sistema Nacional de Creadores y Director de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana.
Es autor de Camino a Fort Collins (Premio Bellas Artes de Baja California), El insólito caso del Señor Morton, El dolor debajo del sombrero(2005), Soneto para dos lamas en vilo (2012) y El siniestro plan de Ventila Radulezcu (2011).



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DE "LAS ESTRELLAS EN EL CASTILLO"… AL NECESARIO TEATRO PARA NIÑOS SOBRE SITUACIÓN DE CÁRCEL, EN LA ESCENA MEXICANA.



Por Juan  José Campos Loredo.
"El alma, prisión del cuerpo."
Michel Foucault


Claudia Recinos lo sabe muy bien: hablar de personas en situación de cárcel es una deuda de la escena teatral con una realidad mexicana que muchas veces se ignora. Con una vivencia personal nada ajena a esta situación, la actriz, directora y productora tapatía, enfrenta con su proyecto escénico “Escena imprudente”, el abordaje siempre sincero de este tema, en la realización de la puesta en escena “Las estrellas en el castillo”, texto del dramaturgo Hasam Díaz Hierro con la actuación de Laura Araceli Gutiérrez Ibarra, quien da vida a la pequeña Úrsula, futura bailarina, con una muy agradable fluidez y empatía, en esta tercera obra -de siete-, presentada dentro del 14º. Festival Monólogos “Teatro a una sola voz” 2018, que se desplaza por diversos estados de la república mexicana y la cual realizó su parada en el Teatro Polivalente del Centro de las Artes de San Luis Potosí, festival que culminará el próximo viernes 27 de julio.


Úrsula, una pequeña niña que disfruta la cotidianidad con su padre de manera más que idílica, este, un hombre que gusta de envolverla en cuentos y actividades que fortalecen la unión con un cariño que se antoja, y que además de ella, nos hace partícipes de la convivencia con la presencia de la hiperactiva “Abu”, la abuelita y el hermano mayor, adolescente cuyas actividades de naciente “skater” y afecto videogame, enmarcan esta familia, donde se entiende (aunque no se explica) la ausencia de la madre, dejándonos ver el patrón donde el padre es el sostén en todos los sentidos de este modelo familiar.

Una “mala decisión” del padre- según él le confiesa a la pequeña niña vía una carta-, termina llevándolo a la cárcel -a un “viaje complejo”-, situación que trastocará totalmente a los integrantes de su familia y donde Úrsula tendrá que entender que una situación de tal magnitud, implica entender y reorganizar no solo la vida en común con el resto de los integrantes, sino más aún, la adaptación emocional (y “readaptación” social), de quien se ama y que ya no se cuenta con su cercanía como antes había sido. Y en ello, perdonar lo in-entendible para alguien a su corta edad.


Un montaje donde se agradece la pulcra dirección actoral, que bien sabe conducir Claudia Recinos sobre la talentosa Laura Araceli Gutiérrez Ibarra, misma que destaca recreando eficazmente a cada uno de los personajes que acompañan a la pequeña Úrsula, donde ella manipula por igual distintos juguetes y objetos que dan vida de manera entrañable a las distintas situaciones, así como un más que destacable trabajo de animación y multimedia asesorado por Meztli Robles y realizado por Sergio Núñez respectivamente, sobre un espacio escénico diseñado por Caín Coronado, quienes junto al diseño sonoro de Luciano Sánchez, logran embonar los ambientes y texturas para llevar de manera más que sutil, las emociones y vivencias que Úrsula va confrontando, frente a su dilema de reencontrar esas experiencias que con su padre en la cárcel, habrá que resignificar.

Una (a)puesta sencilla en apariencia, donde un relato simple se magnifica, da lugar a la reflexión profunda de lo que se tiene que enfrentar una familia con integrantes de esta, en situación de cárcel, en un país donde, ahora más que nunca, la posibilidad de tomar “una mala decisión”, ya debido a la precariedad que cada vez más nos orillan las distintas políticas de abandono social o bien, la despreciable inseguridad del  día a día, nos permite acercarnos y mirar de manera sensible este tema urgente de focalizar sin prejuicios, sin morbo que criminaliza (y revictimiza, reculpabiliza y discrimina sobre todo), ya, a quien está en ella, como a quienes le rodean. Y que sea dirigido a la comunidad más vulnerada como son los hijos, los niños, lo hace mucho más valioso e imperante de tomar en cuenta. En conclusión, una obra que debe verse y reflexionarse en familia no solo por su valor estético sino también, por su alto valor de compromiso social por hacer visible a un sector como lo son las personas en situación de cárcel y la de sus familias que les acompañan en este complicado “viaje”.


CLAUDIA RECINOS/ Escena Imprudente

Egresada de la Licenciatura en Artes Escénicas con orientación en Teatro de la Universidad de Guadalajara, titulada por excelencia académica. Ha colaborado y trabajado bajo la dirección de: Luis Manuel Aguilar “Mosco”, Marco Vieyra, Ángel Hernández, Noé Morales Muñoz, entre otros. Becaria del programa de Creadores Escénicos FONCA 2011, JALISCO A ESCENA en la categoría de Teatro Experimental 2014 y PECDA Jóvenes Creadores 2014. Ha participado en tres Muestras Nacionales de Teatro: El Matadero (creación colectiva) Inverso Teatro, 2009. Adiós Querido Cuco de Berta Hiriart, con A la Deriva Teatro, 2010. No Tocar de Enrique Olmos de Ita, con Escena Imprudente, 2012. Como fundadora de Escena Imprudente ha producido y actuado los proyectos: No tocar(2010), Invisible; documental escénico sobre la libertad(2012), Ser sus ojos (2015, Premio mejor producción MET Jalisco e invitada al Seminario de Teatralidades Expandidas 2016 Museo Reina Sofia en Madrid) y El secreto de papá(2016). Ha participado en diversos festivales de teatro para niños y jóvenes del país y ha sido cuentacuentos y tallerista del Museo Interactivo Trompo Mágico del Gobierno del Estado de Jalisco (2005-2008).Así como en el marco del 2do. Festival de Cine en Tapalpa 2014. 


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“INSTRUCCIONES PARA USAR MINIFALDA” O EL RADICALISMO FEMINISTOIDE DE OLMOS DE ITA.

Texto y fotos: @juanjosécampos

Marcela Carvajalino (Vera), Pablo Abitia (Neto) y Frida Astrid (Adelaida). "Intrucciones para usar minifalda" dirección y dramaturgia, Enrique Olmos de Ita, Neurodrama en La Carrilla, S.L.P.

Los días 13 y 14 de enero, se presentó la puesta en escena “Instrucciones para usar minifalda” del dramaturgo Enrique Olmos de Ita, en este muy interesante esfuerzo de la asociación Teatral La Carrilla de ser el espacio con propuestas alternativas tanto locales, como en esta ocasión, de proyectos de carácter nacional. Algo muy loable al ser el espacio independiente con 25 años de tradición en tierras potosinas y que amerita las instituciones sigan apoyando y sobre todo, como otros espacios, apoyando la gestión para que mantengan su vitalidad.
Sobre las “Instrucciones …” de Olmos de Ita, donde a cada instrucción, corresponde un breve acto con su debido prefacio y epilogo, la anécdota es sencilla: Neto (Pablo Abitia), un inspector del sistema de transporte colectivo “Metro”, gusta de coleccionar tornillos y buscar el mínimo resquicio para buscarles su sitio, donde puedan penetrar o embonar como bien les corresponde a su función primaria, objeto que sirve de símil para colocarlo como representación del pene y su función de mero penetrador, invasor, acosador que busca en el sentido también más primario de su instrumentación, el hueco por llenar, entiéndase, cualquier vagina que pueda penetrar, ya sea en la lógica de un acuerdo consensuado con quien desee ser penetrado o penetrada o bien, si no hay la más mínima oportunidad para ser correspondido, como es el caso de Neto, “forzar” para entrar en ese orificio de obsesiones, aquí, enfermizas diríamos, “haiga sido como haiga sido”, donde este sujeto verá su también afición voyeurista fortalecida por las distintas cámaras de seguridad de las cuales es el supervisor y consciente de ello, amo y señor de cuanto culo o teta pueda ser registrado desde la impunidad de su nimio puesto de poder.

En la trama, dos mujeres, una, Vera (Marcela Carbajalino), colombiana, obvio, guapa, quien siempre nos habla de su condición de madre y su lucha para salir adelante con su hijo, ambos en exilio forzado de su nación de origen y aquí, taquillera trabajadora en la estación del metro referido, quien “huyendo de la violencia de su país, ha caído en uno aún más violento, como lo es este, México”, nos dice ella misma. Por otro lado, una joven y muy bella (obvio de nueva cuenta), aspirante a actriz, Adelaida (Frida Astrid), que hará lo que sea por encontrar la ansiada oportunidad por aparecer en esos anuncios de marquesinas o bien, de camiones que transitan cada día por la populosa urbe. 

¿Qué las une? Aparte de sueños y anhelos incumplidos y su tremebunda realidad de fracasos cotidianos, también son liadas por el “pervertido” de los tornillos, ese funcionario trabajador del metro, el cual, las acosa de manera perversa (a la primera de manera más agresiva, llevándola al borde de la humillación y la desesperación) y a la segunda, mediante sus fijaciones valiéndose de su “labor de guardia” generando sus propios videohome “calientes” con transeúntes captadas por las cámaras de vigilancia, donde por supuesto, esta joven actriz, tiene un rol más que protagónico con cada abordaje cotidiano.

Un escenario con dos móviles que sostenían cada cual una pantalla que proyectaban tanto imágenes de lo que ocurría en el escenario, como algunas distorsionadas formas de la realidad o analogías de la misma, además de una tarima a manera de escalón en el centro del escenario, apoyando las acciones de estos tres intérpretes que llegaron a San Luis Potosí mediante el colectivo Neurodrama,  dirigidos y con dramaturgia original de Enrique Olmos de Ita,  en el arranque de su gira, producción del Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción Teatral Nacional, EFITEATRO en el año 2015 con apoyo de la empresa Inbursa.


Una idea que si bien no muestra originalidad, si permite pensar que algo puede ser diferente. Pero no. No pasa de ahí y pasa sin exigirse ni llegar al mínimo riesgo. Un texto que abusa de lugares comunes, que si bien, por ello, varios de los ejemplos ilustrados no dejan de ser una clara muestra de la problemática que en este se plantea- el acoso a las mujeres-, y la misma lucha que se da entre género, en este caso las dos mujeres en su disputa por la venta de un boleto, desde la justificación de sus presionadas realidades, de sus ínfimos espacios cotidianos, Olmos de Ita estructura una dramaturgia que cae en esa tan consabida formula que el mal comprendido feminismo ha abanderado: los hombres son (TODOS) los malos de la historia con respecto a su relación con la mujer y con ello, las mujeres (TODAS) son las víctimas de este mundo donde no es posible,  el mínimo respeto y en ello, la tan sobada igualdad o dicen otros, búsqueda de la equidad queda pobremente expuesta. Un "texto de denuncia" con sujetador para un solo lado.

Y ese es el detalle. Con actuaciones bastante endebles que medianamente logran volverse “creíbles” casi al cierre de la presentación, un trazo burdo e ilustrativo, canciones trozadas e interpretadas por el elenco sin chiste e intención preclara, y ese texto (¡mucho texto por demás redundante!) que trata de justificar en un discurso de sumo ilustrativo mediante la recopilación de ejemplos comunes que refleje su tesis de “defensa” sobre el acoso que sufre el género femenino, Neurodrama muestra una propuesta que uno pensaría es, por decir lo menos, peligrosa.

El seguir fortaleciendo discursos que fomentan la exclusión (los hombres -TODOS- somos unos acosadores y por ende  los hombres -TODOS- somos los “Malos” versus las mujeres -TODAS- son “pobres victimas” y por ende las las mujeres -TODAS- son las “buenas” de la película), dejando de lado la inclusión de las otras visiones que sobre el terrible problema del acoso, abuso y violencia contra mujeres existe, de aquellas personas, que, sin importar el sexo, apoyan para buscar erradicar este terrible problema. No se plantea en esta puesta, que de igual manera, existen en ambos géneros tanto hombres que agreden como aquellos que apoyan y al igual que mujeres que también agreden  a las propias mujeres y mujeres que apoyan a las mujeres. Bueno, reculo un poco sobre esto último: al final, la alianza y entendimiento entre estas dos mujeres, permite llegué el "castigo" sobre el pervertido. Pero vamos, ya me acusarán las feministas radicales de que mi argumento es parte del “micromachismo” patriarcal que minimiza  e intenta justificar, pero, perdón, en la apertura del tema, la cosa no debe pasar por simplismos ramplones. Se trata de buscar y generar un pensamiento y relaciones de apoyo en la equidad. Y ante esto, el teatro tiene un papel que en sus discursos debe ser menos maniqueo.

En momentos de extremismos y radicalismos, estos discursos feministoides se vuelven chocantes y fastidiosos. Y extraña que sean apoyados para una gira, no solo por su discurso que peca de simplista, sino por una puesta en escena carente de creatividad, donde si bien se apuesta a lo mínimo, ese mínimo es pobremente y en mala calidad aprovechado.

Un actor vestido de "sexi mujer" indagando sobre lo más vital de la humanidad mientras sufre el "acoso" de dos mujeres en sexi lenceria, una botella incrustada en el pene del actor, como quien incrusta ese pene (o ese tornillo) en una vagina (u orificio cualquiera) son relaciones que llegan al extremo de su obviedad, al cerrar la puesta agitando una botella con liquido gaseoso y abrirla de golpe sugiriendo una eyaculación que moja todo (y a todos), lo que haya alrededor.


Bien dicen que coger y eyacular, cualquiera puede, tiene la facultad y está en su más primario y elemental derecho, pero.... hacer el amor y compartir un orgasmo, es algo que cuesta un poquito más de trabajo, labor e imaginación. Y estas “Instrucciones para usar minifalda”, sin duda alguna, fue una simple y llana, mal cojida de pobre eyaculación. El gato por liebre que se siguen tragando algunos o el tornillo que nada más no encontró el ancho de su hueco en su débil fabricación.

Neurodrama AC Teatro
"Instrucciones para usar minifalda"
Dramaturgia y Dirección: Enrique Olmos De Ita
Elenco:
Personajes:
Adelaida: Frida Astrid
Vera: Marcela Carvajalino
Neto: Pablo Abitia
Asistencia de dirección y VJ: Carlos Cortés
Producción ejecutiva: Liliana Carpio
Asistente de producción: Gabriela Gómez
Diseño y realización de escenografía, vestuario e iluminación: Ricardo Salgado
Multimedia y diseño de imagen: Elsa Oviedo
Diseño sonoro y música original: Ana Isela Carpio
Co-asistencia de dirección: Maida Almanza
Entrenamiento: Luis Miguel Molina
Relaciones públicas y marketing: Frida Astrid
Dirección de escena y producción general: Enrique Olmos de Ita
Agradecimientos: Karime Gutiérrez Yanko Bribiesca (Prensa y medios) Capitán Gall
Checa la agenda LUMEN:

Twitter: @LumenFC


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IN- MUESTRA DE ARTE ESCÉNICO 2015...Y LA PERTINENCIA DE REPENSAR EL QUÉ- HACER DE LA DANZA CONTEMPORÁNEA/ Parte 1.

Por Juan José Campos Loredo.
Twitter @juanjosecampos



Inició la sexta edición (3 itinerantes por la república y las últimas 3 en San Luis Potosí) de IN- Muestra de Arte Escénico 2015 organizado por Moving Borders y liderado por el bailarín y coreógrafo Jaciel Neri en el Centro de Difusión Cultural Raúl Gamboa del Instituto Potosino de Bellas Artes, ante más de 350 participantes, tanto nacionales como internacionales, integrados por bailarines, coreógrafos, docentes, investigadores, estudiantes, críticos,  estudiosos  e interesados en el fenómeno de la danza contemporánea, quienes vivenciarán distintos procesos desde este domingo 13 y hasta el jueves 17 tanto en esta sede, como en el Centro de las Artes (Talleres y mesas de diálogo), Museo de Escultura Contemporánea Federico Silva y Museo del Ferrocarril Jesús García Corona,  así como plazas y calles del Centro Histórico de la capital potosina, espacios que alojaran presentaciones dentro de la sección denominada “Acciones Escénicas Urbanas”.


Mucho entusiasmo en el arranque de un proyecto que ha ido enriqueciéndose y que se deja fluir de manera coloquial, fuera de formalismos innecesarios y donde se pone por delante la inquietud de dudar, de plantearse preguntas y dirimir respuestas que obliguen a la discusión constante. Muchos jóvenes y ahí, radica una de las grandes fortalezas que hacen promisorio y dejan ver larga vida para esta propuesta de encuentro, carácter que nos dice el responsable de Planeación y Contenidos (y cómplice del Neri), Pedro Antonio Cruz: no quieren que se pierda el franco sentido de “encontrarse en la danza” y por ello, en todo momento, la necesaria atención de mantener el cuidado del trato, el diálogo y el conocimiento de y con el otro.

Como arranque, se realizó el MERCA_IN, “Mercado de colectivos, grupos consolidados, escuelas, instituciones culturales, artistas independientes y todos aquellos servicios relacionados con el medio” según se explica, para dar paso a PLATAFORMA_IN, ya en el foro, donde Jaciel Neri, pone sobre la mesa qué es y qué pretende (y ha pretendido) este proyecto, lo que sin duda, es un interesante ejercicio de exponer las inquietudes y dudas del proyecto mismo en voz de su director. Al término de esto y una vez presentado y agradecido a un numeroso y heterogéneo equipo que conforma la organización de este evento,  se presentaron cinco distintas “piezas dancísticas seleccionadas por convocatoria para encontrar otros discursos escénicos y recontextualizar el hacer dancístico”, las cuales no tenían una duración de apenas 10 minutos, en su mayoría interpretadas por muy jóvenes solistas en una clara intencionalidad de working process.


EL BOBO de Nicolás Poggi (Argentina), nos pone en relación con el ser que se ve condicionado, que busca encontrar su movimiento propio; un discurso que vaya más allá del simple perseguir las convenciones. Con una estructura corporal que busca la fracción y la brusquedad de lo entrecortado, se da la metamorfosis de quien emula el juego del conejo que llega a verse maniatado y luego inmerso entre la libertad que invita la musicalidad en su aparente rítmica acompasada y constante y la regulación de los estereotipos y los condicionamientos de los entornos sociales.



BAJANDO EL ASCENSOR de Ricardo Rodríguez (México), nos plantea esos instantes donde las posibilidades de configurar una definición de un camino de encuentro entre las inquietudes y la búsqueda de certezas; los procesos donde la duda y la flaqueza permiten un avance entre los escollos de lo personal y lo que nos encalla como ente social. Un destacado desempeño técnico y una ejecución que dieron potencia a este ensayo pensarían uno, sobre la incertidumbre del estar.



DES- NUDO de Melva Carolina Olivas (México), nos invita a preguntarnos dónde puede sujetarse la existencia desde la mirada del otro, del que desnuda, del que violenta el espacio personal  aún a costa de nuestra propia permisividad. 

Una dinámica simple: un espectador invitado al azar por la bailarina, quien viste un vestido tejido color rojo, será el encargado de ir deshilvanándola, tomando una hebra ofrecida por la misma ejecutante y quien mientras va deshaciéndose la prenda a cada movimiento- que van de la sutileza a la franca confrontación- nos hace testigos del propio morbo, de cierto erotismo, de la extraña sensualidad de esta “Salomé” que se entrega y a la vez se resiste a la presión de quien mira, de quien toca y mueve las hebras; de los testigos que observamos entre la fascinación y la intriga por ver a donde se llegará. La prenda finalmente va quedando deshilvanada y a medio cuerpo, ella se retira, pone fin a este intento de osadía y solo resta el sujeto, el invitado que continua la instrucción de jalar y jalar y en ello, conjuntar la masa del estambre del vestido rojo que en línea recta ante nuestros ojos, solo nos deja la inquietud de ese espacio de que en  la brevedad de lo inacabado, la elección de intentar poner punto final, puede ser desde lo incierto y frágil en que suelen darse  las resoluciones por la vida misma.  


PASEO de Alejandra Ibáñez (Perú), quizá la propuesta más simple, donde la bailarina transcurre en el espacio en una ejecución, de cierto carácter clásico en lo corporal, con momentos donde se perfila una aceptable fuerza emocional pero que no pasa más allá de ello. Limpia y de una estructura circular en su narrativa, no avanza ni se muestra más que lo meramente descriptivo propio al título de la pieza. Curiosa su selección en esta curaduría.



DESHABITADA de Johana Segura (México), una  propuesta que partiendo de la crudeza que envuelve las vivencias de la interprete, va desde la representación del seno materno- raíz de la vida-  donde esta se confunde como un brazo más, semejante a ese cordón umbilical que une y a la vez desarraiga, expulsando al entorno donde las vivencias son aceptadas con deseo o sin el; donde las decisiones y las circunstancias nos dan el carácter y en eso, la incertidumbre del estar. De 34 años, con un diagnóstico de cáncer de mama, Johana se despoja de temores y convierte este acto en un acto catártico de intento de reconciliación con la vida y con la danza, enfrentando su cuerpo después de la cirugía, a la exposición de la mujer que lucha y se arriesga en el valor de verse -y dejarnos ver-, la vida misma ahora en sus nuevas raíces, mismas que de tejer en un cordón umbilical, se reconstruyen en el zurcimiento corporal del espacio que la abraza y la recibe más plena que nunca. Valiente ejercicio personal.


Ya en el Lobby se generó la dinámica Speed Dating, consistente en que los participantes se conocieran en breves intercambios de 3 minutos, actividad lúdica que abrió un primer espacio para conocerse un poco al menos, entre quienes asistirán en estos cinco días, de un evento que se antoja –y perfila- como algo interesante de vivenciar y en una de esas, re-pensar el quehacer de la danza contemporánea hecha en México.

Lunes 14.12.2015
Agenda IN- Encuentro de Artes Escénicas
20:30-21:30 Acciones Escénicas Urbanas / acceso libre
Sede: Museo del Ferrocarril
Manuel José Othón esq. Av. 20 de Noviembre / Alameda / Centro Histórico





Prana / Issabel Monge / México
Bajo la lluvia / Alma Quiroz / México

“Paca” / Tlathui Maza / México
A tres mundos de distancia / Manuel Fajardo / Venezuela
Fragmento del mundo, espejo de mí / Daniela Ospina / Colombia


Twitter: @LumenFC


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